Cuánto tiempo se va de película en película?, y entre ellas, cuántos espacios vacíos como silencios hondos que no tienen sentido sino se llenan de imagen?
Si se pudieran cuantificar los minutos que los metrajes desgastan, los tiempos que se trasponen como enredaderas flotantes, las marcas sordas que deja una imagen en la memoria...
Me he preguntado de cuántas películas está hecha mi vida. Más bien, de cuántas imágenes, porque no creo haber conservado todas las películas.
Si un tercio de mi tiempo se lo ha llevado el sueño, quizás otro tercio ha pasado estático frente a imágenes que anudan historias que he vivido yo, sin duda, que he desarrollado en mi secreta intimidad que quiere delirar, histronizarse, guionizarse, enmarcarse en un tipo especial de luz inmóvil.
Espero en este espacio dejar también palabras que evoquen las imágenes marchitas y le devuelvan sentidos y parezcan objetos. Anudar imágenes con símbolos y dejar de escribir para guardar silencio, como cuando la última escena deja su campanazo triste y toda la pantalla inmensa se va a negro...
jueves, 26 de noviembre de 2009
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